Por ahora, Messi prefiere no hablar de la Selección

El capitán de Argentina le concedió una entrevista a Marca pero evitó hablar sobre el equipo nacional. Ni siquiera hizo un balance de Rusia 2018.

En su último contacto mediático de 2018, Lionel Messi evitó hablar sobre la Selección argentina. Ni un balance de lo que fue el fracaso en el Mundial de Rusia, ni un anticipo de lo que será la Copa América en Brasil el próximo año. Ni una sola palabra sobre la celeste y blanca.

Para él se trata de un trabajo. Y, como buen profesional, evitó hablar de aquello que podría incomodarlo, aquello para lo que debería elegir las palabras y el tono, medir el riesgo de posibles interpretaciones, calcular la onda expansiva en redes sociales.

Nadie tiene derecho a juzgar el sentimiento ajeno. Ni siquiera el de Messi. Su ciclo en la Selección ha sido en permanente estado de desequilibrio. Una idolatría esquizofrénica.

De las alabanzas mundialistas a este exilio, del capitán que le arma los equipos a los entrenadores al joven sin carácter para levantar la voz en el vestuario. Una suerte de Maquiavelo frágil que carga con décadas de frustraciones futboleras del país más futbolero de todos.

El mismo día en que el presidente de la AFA se desligaba del asunto “Messi-Argentina” con una respuesta vacía, “nunca se fue de la Selección”,  el capitán del último lustro le concedía una entrevista a un diario extranjero para hablar de todos los temas. De todos menos uno.

Lo que hizo Claudio Tapia fue negar la realidad. Lo que, en mayor o en menor medida, ha hecho con Messi el argentino promedio todos estos años. Quizás por eso evita hablar de la Selección.

(perfil.com)