Elecciones provinciales: el top ten de los candidatos ganadores según Clarín

El gobernador electo de Misiones Oscar Herrera Ahuad. fotos Emmanuel Fernández

El triunfo del poco conocido a nivel nacional Oscar Herrera Ahuad en Misiones, este domingo, dejó al menos dos datos clave en el año electoral: fue récord 2019 para un comicio a gobernador y confirmó la hegemonía de los oficialismos locales para este tipo de contiendas.

Entre marzo y junio hubo 10 elecciones para renovar ejecutivos provinciales: 6 generales y 4 PASO. Siempre el más votado fue el candidato que representaba la continuidad a nivel distrital. Herrera Ahuad, con su Frente Renovador de la Concordia, llegó a la cima de ese top ten superando el 73% de los votos.

En la otra punta, en las internas abiertas de Santa Fe, el 28 de abril, el socialista Antonio Bonfatti superó a todos con el 31,04%, aunque su triunfo para el 16 de este mes está en duda: en aquella previa del 28 de abril, juntos, los peronistas Omar Perotti (28,28%) y María Eugenia Bielsa (14.54%) le sacaron casi 200 mil votos de diferencia. La incógnita es cuánto retendrá Perotti del apoyo a Bielsa. Un par de encuestas lo dan hoy como favorito al senador del PJ, aunque el socialismo ya dio muestras de su potencial para dar vuelta elecciones que venían adversas.

En cuanto al ranking de porcentajes (en todos los casos se tomaron como base los votos positivos, es decir, los que optaron por algún candidato), debajo de Ahuad aparece el primer peronista, Gustavo Bordet (58,28%), que en las primarias del 14 de abril barrió al radical Atilio Benedetti y se encamina a reelegir el próximo domingo.

Debajo de Bordet, una curiosidad: los puestos 3 y 4 los ocupa el mismo Uñac, que en las generales de este domingo se superó a sí mismo. Llegó a 55,84%, contra el 55,70% que había obtenido en las PASO del 31 de marzo.

La mencionada maniobra de Cristina se dio luego de dos sonoras defecciones: en Río Negro y Neuquén, sí hubo candidatos apoyados por el Instituto Patria, y pese a que desde el kirchnerismo se fomentaba la posibilidad de triunfo, quedaron segundos lejos. Como en Misiones, en la Patagonia ganaron dos fuerzas locales independientes. En Río Negro, la coalición que conduce el actual gobernador, Alberto Weretilneck, con origen en el Frente Grande y quien se vio impedido por la Corte Suprema de la Nación de buscar una nueva reelección; y en Neuquén, el histórico MPN, con el que sí pudo revalidar su cargo el actual mandatario Omar Gutiérrez.

En ambas provincias Cambiemos llevó candidatos aunque vio con muy buenos ojos los triunfos que impidieron una victoria del kirchnerismo. En un punto, la grieta se emparentó: a su modo, Cambiemos también jugó a menos en algunos distritos y se conformó con el mal menor. 

– La Casa Rosada se ilusiona con que la moda de los oficialismos se repita a nivel nacional y en las provincias donde tiene gobernadores -Jujuy, Mendoza y las dos Buenos Aires-. Una prueba mínima disfrutó este último domingo, al arrasar en las legislativas en Corrientes (cerca de 60%). También se aferra el Gobierno a una comparación casi cabulera: asegura que en 2015 obtuvo cifras -derrotas- parecidas, que precedieron un triunfo de Macri en la presidencial.

– El kirchnerismo, en tanto, se monta a las victorias de los candidatos peronistas y dice que el modelo de unidad peronista que está dando buenos resultados en las provincias va camino a repetirse a nivel nacional. 

La misma dialéctica, seguramente, se repetirá en la interpretación de los nueve comicios para gobernador que restan hasta las primarias nacionales del 11 de agosto: el 9 de junio, PASO en Mendoza y generales en Chubut, Entre Ríos, Jujuy y Tucumán; el 16, generales en Formosa, Santa Fe, San Luis y Tierra del Fuego. 

(clarin.com)