Y, una vez más aumentó la nafta

Las petroleras empezaron a aplicar este jueves un incremento cercano al 5 % en el precio de las naftas. El aumento rige desde la medianoche y fue aplicado por las tres mayores empresas del mercado: YPF, Axion y Raizen, que comercializa la marca Shell.

Algunas estaciones ya habían modificado los importes durante la madrugada, mientras que otras proyectaban hacerlo durante el día.

En Posadas, la petrolera Axion fue la primera en informar los nuevos precios de sus combustibles.  La nafta súper pasará a costar 56 pesos por litro mientras que la nafta Premium pasará a costar 63 pesos. Los valores de las demás empresas expendedoras de combustibles rondarán los mismos valores, con incrementos de hasta el 6%. Recordemos que al ser YPF, la mayor proveedora del mercado interno, es la formadora de precios.  

Tras la medida, manifestantes de organizaciones sociales decidieron hacer una protesta frente a los estaciones de servicio, para reclamar que dejen de aumentar los precios, ya que esto trae como consecuencia la suba de precios de todo lo demás. Decenas de personas se concentraron en la YPF que está cerca de la rotonda con carteles y panfletos para concientizar a los clientes acerca de los imparables aumentos.

Con la suba, la nafta súper pasó la barrera de los $ 50 el litro en la Ciudad de Buenos Aires, que es donde se encuentran los precios más baratos. En los surtidores de YPF, se vende a $ 50,19, mientras que la premium subió a 57,94. Por su parte, el gasoil ahora vale $ 46,99, mientras que el diesel premium cuesta $ 54,99. En el interior, en tanto, la súper ya está $ 55 o $ 56.

Por su parte, ​la nafta súper de Axion pasó a valer $ 50,29 y la premium $ 58,34. El diesel común se despacha a $ 48,28 y el premium a $ 55,85.

Shell aumentó la súper a $ 50,64, la premium, a $ 58,56; el gasoil, a $ 49,34 y el diesel premium, a $ 55,98.

En general, los precios de Buenos Aires son los más baratos del país, con la excepción de la Patagonia. Por marcas, YPF suele ser la más económica, mientras que Axion se ubica bastante cerca. Shell, que comercializa Raizen, suele estar un peldaño más arriba.

Las compañías vienen diciendo que tienen un retraso en torno al 20% con respecto a los «precios de mercado». Ese importe se determina en relación a la «paridad de exportación», es decir el importe que reciben las petroleras si exportan el barril de crudo, menos las retenciones, que está en torno a los US$ 52.

Durante la regulación, las petroleras tuvieron dos aumentos, en un rango de entre 4% y 5% cada uno. A través de un decreto, la secretaría de Energía (dependiente del ministerio de Hacienda) quedó facultada para intervenir en los importes de los combustibles por 90 días. Fue para evitar que la devaluación posterior a las elecciones primarias -en las que el dólar saltó de $ 45 a $ 57- fuera trasladada a precios.

En las compañías consideraron que el aumento autorizado a comienzos de mes fue insuficiente, ya que el último incremento vino acompañado de una mayor tributación.

En los planes de las compañías hay dos aumentos más, además del de este jueves. Cada uno rondaría el 5% y serían para aplicar a fin de mes y en diciembre. De todas formas, la duda está en saber si la próxima administración -de Alberto Fernández- congelará los precios o decidirá retrotraerlos.

«La medida buscó compensar el cambio abrupto en el tipo de cambio teniendo en cuenta el contexto socioeconómico y con el fin último de mantener precios razonables de un insumo clave para la economía como son los hidrocarburos y sus derivados», consideró la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA) en un comunicado.