Los niños en la calle, los funcionarios en las oficinas

«Para muestra, vale un botón», dice el refran. El triste video viral que circula por los celulares de los ciudadanos es apenas un retaso de la realidad para la mayoria, pero es la vida entera de muchos niños sin contención.

No es el primer caso, ni será el último, lamentablemente. Pero sí es otro horrible ejemplo de qué hace falta mucho trabajo para atenderlos y entenderlos.

Este pibe, se convirtió en un adulto por necesidad, si no se «pone duro», la calle se lo debora.

No hacen falta más teorías, claramente hay problemas de base sin resolución, pero a la luz de los hechos, lo que escasea también son las acciones.

Los niños en la calle, los funcionarios en las oficinas"Para muestra, vale un botón", dice el refran. El triste video viral que circula por los celulares de los ciudadanos es apenas un retaso de la realidad para la mayoria, pero es la vida entera de muchos niños sin contención. No es el primer caso, ni será el último, lamentablemente. Pero sí es otro horrible ejemplo de qué hace falta mucho trabajo para atenderlos y entenderlos.Este pibe, se convirtió en un adulto por necesidad, si no se "pone duro", la calle se lo debora. No hacen falta más teorías, claramente hay problemas de base sin resolución, pero a la luz de los hechos, lo que escasea también son las acciones.Son historias de vida que se transmiten de generación en generación, familias desmembradas y con cientos de problemas de adicciones, de violencia, de plata y mucho más. Esta claro.Esta clarísimo, ahora es tiempo de rescatarlos, de asistirlos, de contenerlos. No nos hace falta volver a entrevistar a los funcionarios responsables, ya conocemos sus respuestas, más teorías sobre la problemática.A esta infancia, no le sirven las palabras dichas en las oficinas. Ellos necesitan palabras de contención y guía, ellos ya saben muy bien la teoría: "El agua no se mastica". Evidentemente, este niño y tantos otros, no tienen en su enterno familiar la presencia de adultos en condiciones de quererlos, pero deberían tener al menos un Estado que los vea. ¿La sociedad hasta cuándo le tendrá paciencia a los que miran para el costado?

Publicado por Eduardo Perez en Lunes, 2 de diciembre de 2019

Son historias de vida que se transmiten de generación en generación, familias desmembradas y con cientos de problemas de adicciones, de violencia, de plata y mucho más. Esta claro.

Esta clarísimo, ahora es tiempo de rescatarlos, de asistirlos, de contenerlos.

No nos hace falta volver a entrevistar a los funcionarios responsables, ya conocemos sus respuestas, más teorías sobre la problemática.

A esta infancia, no le sirven las palabras dichas en las oficinas.

Ellos necesitan palabras de contención y guía, ellos ya saben muy bien la teoría: «El agua no se mastica».

Evidentemente, este niño y tantos otros, no tienen en su enterno familiar la presencia de adultos en condiciones de quererlos, pero deberían tener al menos un Estado que los vea. ¿La sociedad hasta cuándo le tendrá paciencia a los que miran para el costado?